El Fieltro

Reseña Histórica

El fieltro fue el primer textil conocido de la humanidad. Tuvo sus orígenes en las culturas nómades de Turquía, Rusia y Asia Central, donde las temperaturas extremas obligaron a la población a utilizar una materia prima que fuera al mismo tiempo resistente y aislante. La lana era un material accesible y conocido por ser la cría de ovejas el medio de vida más común de estas sociedades.

A partir de los años 60 cayó en desuso con la aparición de las fibras industriales pero en los últimos años se ha revalorizado. Prueba de ello es que las Naciones Unidas declararon el 2009 como Año Internacional de las Fibras Naturales y fijaron el 3 de octubre como el primer Día Mundial del Fieltro.

A su vez, además de ser un producto tradicional es un producto ecológico y sostenible, tanto en la obtención de la materia prima, como en el proceso de fabricación y además permite el reciclaje al ser biodegradable y poder reutilizarse, por lo que es un producto cuyo impacto medioambiental es prácticamente nulo, esto lo convierte en uno de los materiales más utilizados en la actualidad.

Propiedades

El fieltro es un material natural, inalterado, que proviene de la lana.
Por sus cualidades únicas lo hacen especial para cualquier aplicación que necesite protección térmica, acústica, mecánica o aislante del medio.
También es un material que proporciona productos estéticos y modernos, por sus atractivos colores, su tacto y su capacidad para ser trabajado y transformado, lo que permite utilizarlo en infinidad de aplicaciones decorativas y de diseño.

Cuidado y lavado

Utilizar agua fría o tibia y jabón blanco. Remojar y frotar suavemente el producto hasta lograr su limpieza, luego enjuague y estruje hasta quitar el agua.
Secar a la sombra. Evitar el sol directo, afecta los colores del producto. Se puede utilizar secarropas.
Planchar siempre utilizando vapor, para evitar el quemado de las fibras en el producto. Emplear temperatura máxima (temperatura de lana).
Para mejorar la suavidad de los productos puede utilizar en su último enjuague vinagre (ayuda a eliminar Lanolina que se encuentra en la lana). No dejar en remojo por más de 1 minuto, puede añadir suavizante para eliminar olores.
No emplear agua caliente. Reduce el tamaño del producto.
No lavar en seco. Produce la formación de pelusas en las zonas de fricción.
No utilizar el lavado, ni secado de lava ropas.
No usar cloro.